Aunque ya seas habitual en el blog siempre hay nuevos temas que tratar contigo, no solo el típico artículo sobre qué acciones están baratas este mes. Y este de hoy huele a artículo largo, pues hay mucho que abarcar en el tema de las cantidades de dinero que acabas pagando en hipotecas, de modo que incluiré ejemplos. Veamos. ¿Por dónde empiezo? Me hallo en una situación donde estoy valorando hipotecas para comprarme un piso, y no deja de aparecer el término «interés compuesto», con el que ya estoy familiarizado desde que invierto en bolsa pero del que considero es un buen momento hablar en El euro extra, después de todo, rige el funcionamiento de la economía, y nuestro bolsillo. Así que hoy hablaré sobre qué es el interés compuesto, como funciona, cómo te afecta al pedir o invertir y qué consejos puedes aplicar para sacarle el mejor partido.

¿Qué es el interés compuesto?

El interés compuesto es el interés de un préstamo o inversión que se calcula a partir tanto del capital inicial como del interés acumulado a lo largo del tiempo. Podría considerarse el interés del interés, lo que permite que la cuantía final crezca más rápido que al aplicarse un interés simple, que solo afecta al capital inicial.

A medida que avanza el tiempo, la cuantía de los intereses aumenta a un ritmo acelerado, pues el porcentaje de interés se aplica a la cuantía actualizada, no solo al capital inicial. De modo que los intereses del quinto año, por ejemplo, son superiores a los del cuarto, y estos a los del tercero, etc. Ya habrás deducido que el tiempo (cuánto tardas en pagar la deuda o cuánto tiempo mantienes una inversión) es el factor esencial (aunque no el único) a la hora de determinar cuál será la cuantía del capital final. Es bueno tenerlo presente.

Es, como ocurre a menudo en las finanzas, un efecto bola de nieve. Y el interés compuesto puede ser tanto beneficioso como perjudicial para tus finanzas, depende en qué lado estés. ¿Eres deudor o inversor? ¿Ambos? Casi todos en la vida estaremos en el lado perjudicial (ya sea mediante una hipoteca, un préstamo para un coche o alguna otra deuda) pero no debes cerrarte a la posibilidad de estar en el lado bueno, como veremos más adelante.

¿Cómo funciona el interés compuesto?

No me puedo resistir. Debo incluir en este artículo la famosa frase de Albert Einstein acerca de el dinero y el interés compuesto. Existen muchas variantes, pero la más precisa sería:

«El interés compuesto es la octava maravilla del mundo. Quien lo entiende, se beneficia; quien no, lo paga». Albert Einstein. Clic para tuitear

Resulta esencial en la vida, especialmente en temas de dinero, comprender cómo funciona el interés compuesto para que conozcas los trucos que te permitirán esquivar baches y aprovechar las mejores rutas. No sé si el símil automovilístico me ha quedado bien, pero lo importante es que descubras cómo beneficiarte (o reducir el perjuicio) a la hora de comprometer tus finanzas a largo plazo.

Vamos a considerar dos escenarios: por un lado, tú como inversor (el interés compuesto trabaja en tu favor); por otro, y tú como deudor (el interés compuesto te desprende poco a poco de tu dinero). Así averiguaremos los resultados finales en cada caso. Para ello vamos a simular una posibilidad que yo mismo me estoy planteando, así me aseguro de saber sobre qué hablo.

Tengo un dinero ahorrado (e invertido) y estoy valorando una hipoteca de un piso pequeño, mi primer piso, del que también adelantaré el 20% inicial como garantía. De modo que el préstamo del banco será cercano a los 50000€. Un número redondo, donde el interés compuesto trabaja en mi contra.

Por otro lado, dispongo de unos 8000€ guardados y, tras valorar entre invertir en un garaje/trastero o acciones me decido por estas últimas. En concreto vamos a comprar un ETF acumulativo que contiene todas las empresas más relevantes del mundo, es el iShares Core MSCI World UCITS ETF (Accumulative), disponible sin comisiones (si compras una vez al mes) en DEGIRO. Es la mejor forma para no complicarse la vida.

Ahora llega el momento de aplicar las cuentas sobre la cantidad a pagar/recibir. Cinco son los factores que intervienen en el capital final:

  1. Capital inicial
  2. Longevidad
  3. Frecuencia de pagos
  4. Interés aplicable
  5. Depósitos/amortizaciones

1. Cantidad inicial

Esto es el dinero con el que empiezas este juego de la vida. Es muy sencillo de entender, cuanto más grande sea esta cifra inicial más grande será la resultante, tanto a en la cantidad a pagar como en el valor de tu inversión final. Por ello es comprensible que quieras pedir prestado el menor capital posible e invertir la mayor cantidad de la que dispongas.

Para el caso de la hipoteca, nuestra deuda (la palabra elegante en el mundillo financiero es apalancamiento) es de 50000€; para la inversión, nuestro capital inicial es de 8000€.

2. Longevidad del préstamo/inversión

Cuanto más tiempo mantengas una deuda o inversión, más espacio para trabajar le dejas al interés compuesto, de forma que a medida que transcurra el tiempo no solo incrementarán los interés sobre el capital inicial, sino también sobre los intereses acumulados en años previos. La misma hipoteca a 30 años será más cara que a 25 (pese a que las cuotas sean menores), y una inversión a tres décadas rentabilizará más que otra a veinte años.

3. Frecuencia de pagos

Este es un poco más complejo. Los intereses se aplican cada cierto tiempo. Cuanto mayor sea la frecuencia de actualización, mayor será el efecto sobre el capital final. En otro artículo hice unas cuentas que voy a pegar a continuación. Es el efecto de un rendimiento del 5% anual sobre una inversión de 1000€, con intereses aplicados anualmente, semestralmente, trimestralmente y mensualmente. Estos son los resultados en función de la frecuencia de intereses:

  1. Anuales: 1 pago del 5% = 1050€
  2. Semestrales: 2 pagos del 2,5% = 1050,63€
  3. Trimestrales: 4 pagos del 1,25% = 1050,95€
  4. Mensuales: 12 pagos del 0,416666% = 1051,16€

Comparativa de rendimiento anual:

  1. Anuales: 5%
  2. Semestrales: 5,06%
  3. Trimestrales: 5,09%
  4. Mensuales: 5,12%

¿Cuándo se calculan los intereses? En las hipotecas variables el interés se actualiza cada seis meses (con la actualización del Euribor), en las hipotecas fijas… pues no estoy seguro, la verdad. Puedes preguntárselo a tu banco. O, si lo sabes, dejar un comentario para que todos nos beneficiemos de tu sabiduría, que para eso estamos aquí para ayudar.

En la bolsa, por el contrario, la actualización es diaria (de lunes a viernes), aunque haya días de subida (los más) y de bajada (los menos) el cálculo es diario. De ahí que tenga un efecto más dramático sobre las inversiones. Luego hay que tener en cuenta los dividendos. La mayoría de empresas americanas tienen pagos trimestrales; las españolas, semestrales (paga extra de verano y de Navidad, me gusta llamarlas). Este dinero, debidamente reinvertido, aumenta el efecto del interés compuesto.

4. Interés aplicable

El interés que se aplica en el préstamo indica cuánto se incrementa el capital a amortizar con cada año que transcurre. Este interés se suma al capital que debes, más el interés acumulado en años previos (de ahí lo de interés compuesto). Un mayor interés acelera el crecimiento del capital. Y así, año tras año, como una bola de nieve que no para de crecer. Para bien o para mal, depende de en qué lado estés.

Resulta evidente decirlo, pero cuando eres el deudor quieres que el interés aplicado sea el menor posible, y cuando eres el inversor quieres que sea el máximo posible.

A la hora de escoger una hipoteca estará el eterno debate entre tipo fijo o tipo variable. Este es un debate para otro día, pero aunque tradicionalmente ha sido mejor escoger tipo variable considero que este año (2021) es el momento de seleccionar fija, porque está muy baja, y los tipos de interés NECESITAN subir si los gobiernos quieren evitar una inflación terrible. Pongamos un hipoteca fija al 1,6% (es posible que la encuentres mejor).

Para no andarnos con fantasías legendarias, voy a plantear que tienes muy, pero que muy mala suerte y empiezas a invertir al principio de los peores 30 años que se registran en el mercado bursátil. Las tres décadas continuadas donde la bolsa ofrece su peor rentabilidad. De esas que te hacen tirarte de los pelos, incluidas un par de recesiones de las gordas. Mala suerte, desde luego. A partir de estos años horribles podemos determinar que tu rentabilidad anualizada del ETF que incluye la economía mundial será del 6,4%. Oye, pues tampoco es tan grave, es lo que tiene invertir a largo plazo.

Capital final

Durante estos 30 años, has pagado 175€ al mes de hipoteca (es un piso pequeño, después de todo). Todos los meses. Sin excepción. Luego ha habido otros gastos adicionales (reformas, arreglos, luz, etc.) pero esos 175 € han sido tu hipoteca. Mientras tanto, en el fondo, tu pequeña inversión ha ido creciendo, lenta pero segura.

Si aplicamos la fórmula del interés compuesto, que indicaré un poco más adelante, veamos cuál ha sido el resultado de ambos caminos:

  • Hipoteca: 62888 €
  • Inversión: 51444 €
Interés compuesto en una inversión de 8000 € a 30 años
Interés compuesto en una inversión de 8000 € a 30 años

Enhorabuena, abuelete. Has pagado tu hipoteca con una sencilla disciplina de dedicar 175 € cada mes, y tus 8000 € que invertiste hace 30 años han alcanzado un valor similar al préstamo hipotecario. Lo único que tuviste que hacer es meter el dinero en una cartera de inversión y no volver a poner un euro más en tu vida. Ahora tienes tu hipoteca pagada y otros 51000 euros extra que te vendrán bien. Pero, ¿podría haber sido diferente el escenario si hubieras intervenido?

La «regla del 72» para el interés compuesto

Consejo rápido. Divide 72 entre el valor del interés para saber cuántos años serán necesarios para duplicar el capital inicial. En el caso de nuestra hipoteca, pagarías el doble (es decir, 100 000 € en total) transcurridos 45 años. Respecto a nuestra inversión al 6,4%, los 8000 € se habrán convertido en 16 000 € en 11 años. Y en 32 000€ a los 22 años. Otro aliciente más para que valores invertir, no solo pagar hipotecas y otras deudas. Sé tú a quien se le «debe» dinero.

5. Depósitos/amortizaciones

Una parte esencial en toda inversión/préstamo son los depósitos de dinero. Siempre que dispongas de algo de capital extra es aconsejable amortizar deuda o invertir ese dinero. En el caso de amortizar supondrá reducir no solo la deuda pendiente con el banco, sino también reducir los intereses que se acumularían en caso de no haber amortizado. Aquí la fecha es esencial, por ejemplo, amortizar 3000 € de hipoteca en el quinto año (1461 € ahorrados en intereses) tiene un efecto mucho mayor que en el vigésimo (516 €). Esto bajo el supuesto de que amortices cuotas (pagar antes la hipoteca, que es lo recomendable) en lugar de reducir la cuota mensual (menos beneficioso para tus finanzas. Ya explicaré otro día la diferencia.

Lo mismo se aplica al caso de tu inversión. Si a esos 8000 € iniciales les añades algo de capital, su valor final aumentará. Pongamos como ejemplo que haces un esfuerzo y dedicas otros 175 € extra al mes (tu hipoteca) a invertirlos en tu cartera de acciones. Todos los meses. ¿Recuerdas ese valor final de 51444 € al acabar los treinta años? Bien, pues resulta que con una disciplina de inversión de 175 € al mes el resultado final al transcurrir tres décadas es muy diferente: 213 848 €. Damas y caballeros, he aquí el poder del interés compuesto.

Interés compuesto en una inversión de 8000 € (+175 €/mes) a 30 años
Interés compuesto en una inversión de 8000 € (+175 €/mes) a 30 años

Y, recuerda, estamos hablando de los PEORES TREINTA AÑOS de inversión en la historia. Confiemos en no ser tan desafortunados y gozar de una mejor rentabilidad, tal vez un 8,7% (368 240 €,) o un 10,3% (517 145 €). El interés compuesto es un mecanismo de tiempo y, sobre todo, paciencia.

PD: Las cantidades y gráficas se han calculado utilizando Marketbeat.

Cómo se calcula el interés compuesto (con aportaciones)

Pensaba incluir la fórmula, pero vivimos en el mundo del «lo quiero ya, y fácil», así que incluyo un enlace donde puedes calcular el interés compuesto, con y sin aportaciones, con interés variable, desviación en el interés… Vamos, una maravilla. Incluso te permite indicar el efecto de una retirada mensual de dinero (en caso de que vives total o parcialmente de rentas). Aquí va el enlace.

Cómo utilizar el interés compuesto en tu beneficio

Ahora que ya sabes cómo funciona el interés compuesto, es hora de beneficiarse de ese conocimiento. Tanto para pagar menos como para ganar más. Todo es cuestión de planificar bien, ser paciente y considerar las muchas variables que existen. Sí, es un trabajo arduo, pero es de los que recompensan a quienes se aplican, pues es bastante probable que, si lo haces bien, solo tengas que trabajar una vez (al principio) y recoger los frutos a lo largo de tu vida con la confianza de saber que tomaste las decisión correcta.

Localiza los intereses más bajos para tus préstamos

Este es un consejo muy obvio, pero es necesario decirlo. Una diferencia del 0,1% puede suponer +/- 900 € de intereses acumulados (para esa hipoteca de 50000 € que antes he mencionado). Esto es especialmente necesario considerar en esas hipotecas bonificadas, donde deberás hacer las cuentas sobre si el coste de contratar cierto servicio del banco compensa el ahorro en interés que te será aplicado. A menudo ganar ese 0,1% (o más) de bonificación supone meterte en algún tipo de servicio que tal vez no necesites. Estos servicios suelen ser:

  • Domiciliación de la nómina.
  • Domiciliación de los recibos.
  • Contratación seguro de hogar.
  • Contratación seguro de protección de pagos.
  • Contratación seguro de vida.
  • Contratación de un plan de pensiones/inversión.
  • Instalación de alarma.
  • Adquisición de tarjeta de crédito, normalmente con un gasto mínimo anual.

Algunos de ellos, sí pero… ¿de verdad necesitas seguro? Y respecto a los planes de inversión/pensiones… esos contienen una comisión del 1,2% (más o menos) sobre tu capital. De modo que si tuvieras 10 000 € invertidos el banco te cobraría 120€ al año (10€/mes). ¿Compensa la bonificación que te ofrecen?

Sí, nadie dijo que firmar una hipoteca fuera sencillo, por eso es importante saber algunos trucos, para cometer los menos errores posibles.

Ahorra con frecuencia

Ya has visto los gráficos, la importancia de la cuantía y el tiempo a la hora de determinar cuánto dinero tendrás al final del camino. Así que cuanto antes empieces, mayor será tu patrimonio. Aportar un mayor depósito inicial en una hipoteca no solo reduce la cuantía final a pagar, también el tamaño de la cuota (o el número de cuentas, es decir, el tiempo que tardarás en pagar la hipoteca).

Amortiza tus deudas (algunas) tan rápido como puedas

Las deudas que cargan con un alto interés (mayor del 5%) deberían ser tu prioridad, porque están lastrando tus finanzas. Amortiza esas lo antes posible, no inviertas mientras aún tengas esa deuda. No obstante, para intereses menores sí que recomiendo dedicar parte del dinero a la deuda y parte a la inversión. Una sana mezcla entre pagar menos y ganar más. Recuerda que la rentabilidad mínima al invertir 30 años es del 6,4%. Si tu hipoteca tiene un interés menor, te conviene más invertir que amortizar. A la larga, ganarás más.

Ahora bien, si no tienes intención de invertir, porque no te fías, crees que es un timo, prefieres ir sobre seguro y vivir tu vida con tu sueldo… pues no inviertas. Nadie te obliga (faltaría más). En tal caso, amortiza tus deudas (incluida tu hipoteca) tan rápido como puedas, para que el interés compuesto no trabaje en tu contra. Es lo que haréis la mayoría, pues vivimos en una sociedad donde se prefiere pagar menos a ganar más. No hay nada malo en ello. Es más, yo consideraría un éxito tener una casa propia y una hipoteca ya amortizada. Hazlo si es lo que crees que te conviene.

Dónde invertir para beneficiarse del interés compuesto: en renta fija y variable

Allá donde inviertas (vivienda, garajes, acciones, bonos…) te beneficiarás del interés compuesto, pues estos activos se revalorizan con el tiempo. No obstante, es en la bolsa donde el efecto es más visual, pues los precios se actualizan a diario, especialmente los de renta variable, y te beneficias mucho más rápido de una reinversión.

Normalmente si tienes una vivienda en alquiler no solicitas cada dos por tres una tasación de tu propiedad para conocer su valor actual. En la bolsa sí ocurre, cada segundo.

Pero no te dejes llevar por las valoraciones diarias, ni siquiera mensuales. Mantén el foco en el largo plazo, que es tu amigo. 300 € invertidos hoy se convertirán en 1323 € dentro de 30 años. Mientras que si esperas 15 años solo serán 514 €. Ojalá me lo hubieran dicho hace diez años (y ojalá hubiera escuchado, si me lo hubieran dicho). Haz un esfuerzo durante tus años jóvenes, sacrifica, para que tu futuro yo viva más descansado. Es el famoso «Siembra, y recogerás».

Y con estos consejos finales me despido con la confianza de haber explicado los aspectos más importantes sobre qué es el interés compuesto. Si tienes alguna duda, deja un comentario y entre todos te ayudaremos. ¡Nos vemos!

Por Carlos Pérez Casas

Recoge los beneficios de sus novelas y los invierte en dividendos porque algún día le gustaría jubilarse.

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