Seguro que lo has oído antes: «No pongas todos los huevos en la misma cesta». Es momento de aplicarla a diferentes tipos de inversiones. Y nunca esta expresión ha sido tan cierta como a la hora de invertir, donde no solo existen muchas posibilidades de ganar dinero, sino que también acechan peligros, especialmente para quien se deja llevar por el miedo o la avaricia (los dos grandes enemigos del inversor). En un mundo lleno de opciones, no deberías limitarte a una sola fuente de ingresos, y aun así, lo hacemos. A menudo nuestro salario supone nuestra única fuente de ingresos, tal vez con algún trabajillo extra aquí y allá.

Sin embargo, si estás en El euro extra es porque te interesa obtener nuevas formas de ingresos, —cuantas más, mejor—, por lo que espero que este artículo te resulte de utilidad, tanto al animarte a invertir como al diversificar entre diversos tipos de inversiones, para que cada céntimo y cada euro extra contribuya a tu salud financiera.

La importancia de disponer de diferentes tipos de inversiones

Portafolio de Bill Ackman (4T 2021)

Existe cierta teoría en el mundo de las inversiones que afirma que puedes invertir todo tu dinero en una única compañía, si es la compañía perfecta. Pero, ¿sabes cuál es la compañía perfecta entre las que componen el S&P500? Apple, Monster Beverage, Amazon o Lowe’s podrían ser buenas candidatas, a juzgar por los resultados de los últimos treinta años.

Ahora bien, ¿sabes qué empresas habrán ofrecido los mejores resultados dentro de tres décadas? A mí también me gustaría saberlo, porque pienso jubilarme, pero aunque existen indicios sobre cuál es una buena compañía, nadie en su sano juicio lo invierte todo a una sola. Un suceso puntual podría ser desastroso (escándalo en la compañía, destrucción de fábricas, embargo de bienes, guerra, inesperado incremento de los costes de producción…). Bill Ackman es famoso por invertir en pocas compañías, pero aun así cuenta con siete empresas diferentes, porque conoce la importancia de diversificar.

Y quien dice empresas también habla de otros tipos de inversiones, como inmuebles. ¿Tendrías todas en la misma ciudad? ¿En el mismo barrio? ¿Todos los garajes en el mismo barrio? ¿Comprarías todas las casas rurales del Valle de Ordesa? Hace falta mucho dinero para eso, sí, pero… a medida que dispusieras del capital, ¿lo invertirías todo en el mismo lugar? ¿O buscarías oportunidades en otras ciudades donde la vivienda es más barata, o donde el turismo de alquiler reporta más beneficios? ¿Por qué arriesgar todo a una sola carta cuando existen tantísimas posibilidades?

Diferentes tipos de inversiones para protegerse de la Ley de Murphy

Murphy es un cabrón. Siempre acecha para ver dónde puede fastidiarte, dónde no te has preparado. Y golpea con fuerza. Pero Murphy no es Dios, no puede estar en todas partes ni joderte en todos lados al mismo tiempo, por lo que invertir en todo clase de inversiones, siempre diversificadas (más cierto colchón para hacer frente a los imprevistos) te protegerán frente a las inevitables crisis económicas. En el primer trimestre de 2022, la bolsa ha sufrido (con excepción de las petroleras) pero el mercado inmobiliario se mantiene estable y los préstamos (y bonos) están en alza. Tener un poco de estos tres tipos de inversiones te evita estrés, el cual he aprendido que ataca muy duramente a los inversores.

Huye de los tipos de inversiones de «hacerse rico en un año»

A la hora de diversificar es bueno buscar información sobre distintas posibilidades. Y existen muchas, algunas de las cuales son peligrosas o, directamente, fraudulentas. Así que, antes de nada, es necesario lanzar una advertencia. El euro extra es un blog sobre cómo ganar dinero y/o pagar menos, pero aquí no encontrarás planteamientos para hacerse rico rápidamente. Eso es para los vendehumos de TikTok (con sus vídeos de 21 segundos sobre cómo ganar mil euros al día). No me van ese tipo de fantasías absurdas. La vida no funciona así. O no debería.

De hecho, todos los planes y estrategias gurú para hacerse rico rápido solo tienen dos posibles salidas:

  • Las estrategias para hacerse rico rápido funcionan (lo dudo) debido a un golpe de suerte, como la lotería, una apuesta imposible en el casino, eres de los primeros en entrar en una estafa piramidal o comprar opciones que expiren mañana (y el mercado decide abrir un +5% por X razón extraña). Muchísimo riesgo y río de lágrimas. Incluso aunque salgas ganando, estas prácticas te traerán problemas, porque, como dice el refrán, lo que poco cuesta, poco se aprecia. Es típico que los ganadores de la lotería pierdan su dinero. No has tenido que luchar por ello, así que no lo valoras.
  • Esos tipos de inversiones hacerse rico rápido son una estafa. El 99,99% de los casos. Estafas piramidales, pump&dump (típico de las acciones meme y las criptomomedas absurdas), MLM, Herbalife…

Tipos de inversiones con las que SÍ ganar dinero

Por el contrario, sí puedo asegurar, con juramento y todo, que sí existe una forma de hacerse rico tan sencilla que CUALQUIERA puede: invertir. El problema —y he aquí la respuesta a la pregunta «¿por qué no lo hace todo el mundo?»— es que requiere paciencia, dedicación, esfuerzo y al menos treinta años de tu vida. Invertir es el camino seguro hacia la riqueza, aunque sea lento de cojones. Por eso los inversores responsables admiran a Warren Buffet, que tiene muchos muchísimos millones (y 70 años de inversión a sus espaldas).

Invertir es una práctica que asusta a mucha gente, aquella que tiene miedo a perder lo ahorrado. Es un miedo comprensible, después de todo. Sin embargo, es la mejor forma de acumular un considerable sobresueldo de cara al futuro (en mi caso la jubilación) y existen multitud de posibilidades para los gustos de diferentes inversores.

  1. Productos bancarios de ahorro e inversión
  2. Inmuebles
  3. Valores bursátiles
  4. Préstamos y crowdfunding

1. Tipos de inversiones financieras

Los bancos son quienes saben ganar dinero, es su negocio. Sin embargo, para sus inversiones necesitan dinero (el nuestro), y no se lo entregaremos a menos que nos ofrezcan algo cambio, ya sea una rebaja de comisiones o cierta rentabilidad en lo que contratamos. De modo que veamos qué productos bancarios nos ofrecen para llevarnos nuestra porción del pastel. Vaya por delante que, con notables excepciones, los tipos de inversiones que ofrecen los bancos no son muy rentables, esencialmente porque tenemos una idea de los bancos como un lugar seguro para guardar nuestro dinero y tener siempre acceso a él. La visión conservadora del cliente estándar. No obstante, hay un mundo más allá de la cuenta corriente.

Cuentas de ahorro y depósitos

Las cuentas de ahorros que todos tenemos (o tuvimos) pero… seamos sinceros. ¿Quién ha ganado alguna vez dinero con una cuenta de ahorro? ¿Qué te dan ahora mismo? ¿0,5%, con suerte? ¿Un 3% el primer año para nuevos clientes, con un 0,2% para resto de tu vida? Pues con una inflación del 4% (por lo menos) este año has perdido dinero. Seguro. Descartada esta opción.

Los depósitos… Bueno. De vez en cuando aparece alguno que ofrece un 2,5% o un 3% a dos años, pero no abundan en estos tiempos de bajos tipos de interés, por lo que no deberías contar con ellos como inversión, ni aunque en los próximos años suban los tipos. Quizá para el futuro, si las condiciones son buenas… pero la verdad es que no lo veo.

Planes de pensiones

Un producto que más o menos conocemos, y por tanto en el que confiamos. Es el famoso «complemento de las pensiones» del que tanto se ha habla. Y es cierto. Para resumir y no engañar, un plan de pensiones es un dinero depositas todos los meses en un fondo para que un gestor (normalmente un banco) invierta en bolsa en aquellos valores que considera rentables. Ya está. Digan lo que digan, un plan de pensiones es invertir en bolsa. Con todo lo bueno y lo malo (lo malo se reduce a través de inversiones seguras, pero que no son tan rentables).

El gran problema de los planes de pensiones es su hermetismo. A diferencia de otros tipos de inversiones más líquidas, como la bolsa, careces de la libertad para comprar/vender cuando quieras. Por otro lado, la gran ventaja de los planes de pensiones es que las aportaciones se reducen en la base de cotización, de modo que disfrutas de jugosas deducciones en el IRPF durante la declaración de la renta (con un límite de 1500 € en 2022).

Mi relación con los planes de pensiones es un tanto extraña, porque son buena idea, y a todo el mundo le recomendaría valorar la posibilidad de abrirse uno… pero no son la MEJOR opción para todas las personas. Aún estoy pendiente de ver cómo se queda el famoso plan de pensiones que está preparando el Gobierno, pero por el momento las comisiones de los planes de pensiones son elevadas y los beneficios fiscales solo se perciben notablemente para salarios superiores a 35.200 €/año (tipo marginal del 37% del IRPF).

Es imprescindible decir que mal no te puede ir con un plan de pensiones si lo mantienes veinte o treinta años hasta tu jubilación, pero en función de tu salario podrías conseguir más a través de otros tipos de inversiones. De nuevo, espero con ansia esos prometidos planes de pensiones públicos que el Gobierno está estudiando. Sinceramente, tengo muchas esperanzas depositadas en ellos. A ver si el producto final merece la pena.

PIAS (Plan de Inversión Ahorro Sistemático)

Uno de los tipos de inversiones más desconocidas. Ni siquiera sabía que existía hasta que recientemente me hicieron una entrevista para ser agente financiero (de momento, no me compensa). Además, seré honrado y confesaré que es el producto que menos estudiado tengo. Porque son un producto complicado que se merece su propio artículo sobre qué es un PIAS. Los Planes Individuales de Ahorro Sistemático son la quintaesencia de la inversión a largo plazo. Para que sea verdaderamente rentable, los cobras cuando cumples setenta años, o tus herederos cuando mueres. Son una especie de renta vitalicia asociada a un seguro de vida, la cual compras mediante aportaciones mensuales. Son un producto complejo, como digo.

Existen dos tipos de PIAS. En primer lugar los hay que ofrecen poco rendimiento, pues invierten en renta fija; sin embargo, son un producto garantizado (nunca perderás dinero).

Por otro lado, están quienes han visto las escandalosas exenciones fiscales y lo utilizan como plataforma de inversión en bolsa. PIAS de nueva generación, los llaman. Estos, desde luego, no están garantizados (inversión bursátil, con sus subidas y bajadas) pero la gente de dinero ya le ha hincado el diente a este producto porque se huelen el no pagar impuestos sin que halla problemas legales de ningún tipo. Ya redactaré un artículo sobre cómo funcionan esta forma de inversión.

2. Tipos de inversiones inmobiliarias

La inversión favorita de los españoles. Al igual que el plan de pensiones, es un tipo de inversión que comprendemos con facilidad. Lo compras y lo alquilas para sacarle un rendimiento. Sobre el papel, no tiene más misterio. Cierto es que existe el pago de seguros, impuestos como el IBI, gastos de mantenimiento… Pero es una idea sencilla, y por eso nunca despierta la desconfianza de la gente.

Sinceramente, es un activo que recomiendo para todo el mundo. Es el que más carga de trabajo supone para el inversor (tanto en gestión del inmueble como de los inquilinos) pero nos ofrece la tranquilidad de saber que contamos con un activo que se revaloriza con la inflación y nos aporta ingresos pasivos cada mes.

Viviendas de alquiler

Invertir en alquiler es algo muy típicamente español, en este país adoramos el ladrillo (así nos fue en 2008, y volvemos a la carga). Y lo adoramos porque es algo que entendemos con facilidad. La gente necesita un lugar donde vivir, y no todo el mundo tiene el dinero para comprar una casa. Si yo tengo una segunda residencia, puedo cobrar un alquiler a mis inquilinos hasta que se compren su propia vivienda o decidan mudarse a otro lugar. Ingresos todos los meses. Muy sencillo.

Y a menudo las cosas sencillas son las mejores. Además, se afirma que es el tipo de inversión más segura y rentable, y tal afirmación tiene su origen en que es el tipo de inversión más difundida y que nunca está falta de inquilinos (la escasez de demanda se puede solucionar con una rebaja del alquiler). Si todos lo hacen, no todos deben de estar equivocados. Ahora bien, esta forma de inversión también entraña riesgos, del mismo modo que tiene varias ventajas innatas:

  • Es un activo poco líquido, por lo que su venta es un proceso largo (de 8 a 12 meses) a menos que lo ofrezcas con descuento.
  • Por el contrario, genera un flujo mensual de dinero (similar a los dividendos), ya sea mediante pagos mensuales (alquiler a largo plazo) o picos de ingresos (alquiler vacacional).
  • Bueno y malo a la vez, es posible hipotecarse (apalancamiento) para invertir en vivienda, lo que implica mayor rentabilidad a cambio del riesgo de endeudarse.

Garajes

Una versión más barata de la inversión inmobiliaria, a menudo es una forma de «tantear el terreno». Del mismo modo que la gente necesita un lugar donde vivir, hay coches que «no duermen en la calle»; y sus dueños están dispuestos a pagar por ello. Aquí el asunto es… geográfico, porque Guadalajara, Castellón y Murcia son buenos lugares para invertir en garajes (por encima del 8% de rentabilidad) pero Granada, Lugo y Salamanca, no (inferior al 3% de rentabilidad). Y aún importa mucho más la zona de la ciudad (centro, zona industrial, barrios de calles estrechas y pocos garajes…). Este es un tipo de inversión que solo deberías hacer en tu ciudad (porque puedes quedar con los clientes) pero no sin antes estudiar si merece la pena.

Y si lo tuyo es un tema de escasez de capital, tal vez quieras echar un vistazo a este artículo sobre cómo invertir en inmuebles con poco dinero. Artículo que básicamente habla sobre las bondades de invertir en REIT (SOCIMII, en España), un tipo de empresa que se dedica a comprar inmuebles y recaudar alquileres.

Locales y oficinas

Sobre el papel, es la inversión inmobiliaria más rentable, porque la ratio alquiler/precio de este tipo de propiedades es el más jugoso. La rentabilidad de los locales y oficinas en España es superior al 11%, por encima de otros inmuebles. Un simple vistazo a la web de Idealista y un rato de calculadora me ha ofrecido rentabilidades superiores al 15% en puntos como Paseo Sagasta (¡eso significa que en ocho años recupero por completo mi dinero y aún tengo la oficina en mi poder!).

La pega en este aspecto y es una GRAN pega es que se trata de un inmueble MUY sensible al estado general de la economía. Su rentabilidad es muy jugosa en tiempos de bonanza, pero se desploma ante las crisis: las empresas quiebran y abandonan los locales (a menos que rebajes el alquiler = menor rentabilidad), ante el aumento de la oferta y la escasez de demanda, los alquileres bajan (menor rentabilidad) o no se cobran (falta de inquilinos). Sin embargo, parece que alquilar un local es una jugosa inversión.

Trasteros

El caso de los trasteros es una lástima, porque era muy bonito. No demasiado bueno para ser verdad, pero sí demasiado bueno para que durase. Los trasteros son un tipo de inversiones que ha perdido rentabilidad para los pequeños inversores debido a la irrupción de los grandes inversores (o el crowdfunding, como he visto en Urbanitae).

Antes aún había quien se dedicaba a comprar trasteros individuales y alquilarlos, pero el formato ya no sirve. Ahora hay empresas que compran locales, pero en lugar de alquilarlos para comercios distribuyen el espacio en trasteros de diferentes tamaños y volúmenes. Luego colocan sistemas de seguridad y alquilan cada cubículo. Son MUY rentables, pero hay que invertir en toda la reforma.

No está al alcance de todos los bolsillos, y aquí no cuentas con la ventaja de una hipoteca con bajos tipos de interés que te permita rentabilizar el proyecto mediante financiación. Puedes estudiarlo, pero no parece una buena idea en este momento.

Terrenos

Aquí entramos directamente en el terreno de la especulación. Hay quien compra terreno con la intención de sacarle rendimiento con una futura promoción de viviendas, construcción de un polígono industrial, alquiler para cultivo agrícola o (como ocurre en Aragón) la esperanza de que le pongan unos cuantos aerogeneradores. Es una inversión a MUY largo plazo. En la mayoría de los casos, es un terreno heredado de tu abuelo que de repente adquiere valor. Solo conozco a una persona que compre terrenos, el cacique de mi pueblo, y es porque quiere construir un canal para que riegue sus campos.

Como ya he dicho, esta es una inversión muy especulativa y que nunca recomendaría a principiantes. De hecho, no se la recomiendo a nadie que no conozca a un alcalde o concejal de urbanismo que le chive cuáles son los futuros proyectos para esa zona. Y eso, si no me equivoco, es delito. Cohecho. Tráfico de influencias. Alguna de esas.

3. Tipos de inversiones en bolsa

Llegamos a la que más domino porque (frente a la creencia popular) no se necesita mucho dinero para invertir en bolsa. Es más, los 200-300 € mensuales que puedo destinar cada mes no son precisamente una fortuna. Considero que se trata de una inversión sencilla, muy accesible (existen multitud de acciones/ETF/participaciones por debajo de los 100€ que puedes comprar a docenas cada mes) y que más gente debería utilizar, pues tu futuro yo te lo agradecerá. Y hay un abanico de opciones para todos los estómagos (luego verás por qué lo digo).

Bonos

Empecemos con lo más seguro y aburrido: los bonos. Tienen muchos nombres, como obligaciones del Estado, letras del Tesoro… Pero su funcionamiento es el mismo, se trata de préstamos que tú, al invertir, le haces a una entidad, ya sea un Estado, una institución o una empresa. Esta entidad se compromete a pagarte un cupón (anual, semestral o mensual) en concepto de intereses sobre la deuda contraída. Cuando el bono expire, te devolverán el capital inicial.

Todo esto ya lo expliqué en el artículo sobre cómo invertir en bonos pero ¿qué clase de producto es este?

Tradicionalmente se los considera los más seguros, porque los bonos son préstamos garantizados por el Estado, que «siempre» pagan sus deudas porque necesitan nuevos préstamos, y nadie se los facilitará si adquieren fama de morosos (el «siempre» viene de que, a veces, algún país no paga, por eso tienen calificaciones desde AAA hasta CCC, puedes consultar las calificaciones de crédito).

En el caso de empresas, los préstamos corporativos son más seguros que las acciones (que luego menciono) porque en caso de quiebra los deudores tienen preferencia sobre los accionistas. El contrapunto es que los prestamistas de una empresa solo cobran el cupón acordado, no participan de los beneficios de la corporación.

Acciones de empresas

¿Qué es una acción? Una porción de una empresa que tú puedes adquirir en el mercado de valores. A cambio de tu aportación de capital, recibes el derecho a participar en los beneficios de la empresa, ya sea a través de revalorización de la compañía (la acción aumenta de valor) o como receptor de dividendos (fracción de los beneficios con los que una empresa recompensa a sus accionistas). También ocurre al revés, si la empresa tiene pérdidas (Inditex cierra sus tiendas a causa de la guerra/pandemia/invasión alienígena) tu acción perderá valor (vale menos de lo que pagaste por ella).

Cierto es que a menudo el valor de las acciones se ve impulsado por el sentimiento de los inversores. Como se trata de un producto muy líquido (se compra y vende en segundos, durante el horario de mercado) está sujeto a una volatilidad de precios que no verás en otras inversiones. De modo que recuerda a Peter Lynch.

Lo más importante a la hora de invertir no es el cerebro, sino el estómago. La capacidad para aguantar las duras caídas que, inevitablemente, se producirán durante el alza del mercado. Clic para tuitear

Cuando el mercado baja, y baja de golpe, como ha ocurrido con la guerra en Ucrania o la pandemia, es el mejor momento para comprar acciones, ¡porque todo está barato! Tus viejas opciones recuperarán su valor con el tiempo, y las nuevas se habrán revalorizado.

Para reforzar esta idea, te diré que, históricamente, la rentabilidad de las acciones ha superado a la de otros productos de inversión. Ese es su mayor atractivo. De ahí que sean mi principal foco de interés, aunque no me aleje de otras posibilidades si se presenta una oportunidad. Invertir en buenas empresas protege tu dinero, aumenta tu colchón y, con el tiempo, te ofrecerá unos retornos que podrás disfrutar tras tu jubilación (ese es mi objetivo).

Rentabilidad de Acciones, Bonos, Oro, Inmuebles, Tipos de interés y la temida inflación. Fuente: Sound Mind Investing

A la hora de comprar acciones necesitarás un bróker. Huiría de los bancos, que cobran comisiones de escándalo y buscaría uno de esos bróker de coste cero (o casi) que han aparecido en los últimos tiempos.

Para acciones españolas y/o que paguen dividendos recomiendo utilizar DEGIRO, gracias a sus bajas comisiones y su transparencia (te explican lo que pagas, los impuestos de la tasa Tobin, las retenciones de los dividendos y te entregan un informe a fin de año para que puedas hacer la declaración de la renta). Por el contrario para acciones extranjeras (estoy pensando en EEUU) aún no tengo claro qué bróker me interesa. De momento uso de DEGIRO (aunque tenga que pagar el cambio de divisa) o me las ingenio para invertir en el extranjero a través de ETF, que explicaré a continuación.

ETF (paquetes de acciones)

Con un ETF, lo que compras es la ruleta.

Un ETF es una cesta de Navidad, donde compras el lote completo de acciones (Repsol, Apple, Inditex, Wolkswagen, ING, Domino’s Pizza…) sin necesidad de elegir uno a uno los componentes de tu portafolio. Al estar su valor marcado por el comportamiento de varias compañías, los ETF reducen la volatilidad (y los sustos) mientras conservan el sentimiento general del mercado (que es al alza).

Los ETF son la quintaesencia de la diversificación. En lugar de colocar tu dinero en un número de la ruleta, sin saber cuál ganará, cuál perderá… ¡compra la ruleta! Eso es un ETF, todos los números. Si la banca gana, el mercado también. Diversificar siempre es buena idea a la hora de invertir, especialmente si no sabes muy bien dónde meter tu dinero. Considero los ETF como la mejor opción para los pequeños inversores.

Además, los ETF agrupan acciones según criterios, a gusto de cada inversor.

  • Replican un índice bursátil (la bolsa de EEUU y la rentabilidad del S&P500, la de España o las 50 compañías más grande Europa)
  • Pagan dividendos todos los años
  • Pagan dividendos y además los incrementan cada año
  • Pertenecen a un sector concreto (Salud, Consumo, Energía…)
  • Tienen baja volatilidad
  • Empresas de países emergentes

Hay de todos los tamaños y colores. Como digo, a gusto del inversor. Además, son muy sencillos de entender: examinas su rendimiento durante los últimos diez años, y te darán una pista (no una certeza) sobre cómo podrían comportarse.

Para invertir en ETF recomiendo de nuevo utilizar DEGIRO, ya que muchos de sus ETF carecen de comisión alguna (especialmente si compras en euros, donde además te ahorras el cambio $-€ de cada transacción).

Fondos de inversiones

Esto es un «plan de pensiones» donde no pagas tantas comisiones pero a cambio no obtienes los beneficios fiscales en el IRPF. Pero el funcionamiento es el mismo, aportas un capital y los gestores lo invierten en valores de bolsa. La diferencias es que tienes la libertad para entrar y salir del fondo cuando quieras, sin necesidad de esperar x cantidad de años, que te jubiles, etc. Son, además, la opción que la mayoría de la gente escoge, ya que no quieren/saben dedicarse ellos mismos a invertir en bolsa.

En general los fondos de pensiones ofrecen un mejor rendimiento que los planes de pensiones, pero porque están más enfocados en renta variable (acciones) que en renta fija (bonos), ya que sus inversores esperan rentabilidad, no seguridad. No obstante, uno de los grandes objetivos de los fondos de inversión es «vencer al mercado» (obtener más rendimiento que el S&P500, donde puedes invertir con un sencillo ETF de bajas comisiones), pero solo el 20% consigue superar la rentabilidad del mercado.

De nuevo, DEGIRO ofrece la posibilidad de invertir en fondos de inversión, aunque aquí sí que hay comisiones y es un producto que no he examinado en profundidad. Sinceramente, a la hora de buscar fondos de inversiones existen alternativas con los neobancos, como Renta 4 o EVO bank. Todo es cuestión de encontrar un buen comparador de fondos y localizar los que mejor rentabilidad ofrezcan (por encima del S&P500).

Criptomomedas

Las más volátiles entre los diferentes tipos de inversiones. Personalmente soy muy cauteloso con las criptomonedas y forman una ínfima parte de mi inversión (creo que el 0,58% de mi portafolio, y solo por conocer cómo son las plataformas donde se invierte en estos activos). Ya sabes que yo soy más de dividendos. Pero no se puede negar el crecimiento que este tipo de activos han tenido, rentabilidades legendarias que han enriquecido a muchas personas, y un quebradero de cabeza para quienes compraron en la cresta de la ola.

Considero las criptomonedas una inversión basada en la fe (poco idónea para los negocios), pero parece que ahí sigue. Y con elevados rendimientos. Si quieres invertir, adelante. Es tan legítimo como cualquier otra inversión, pero no aportes demasiado de tu capital, porque el futuro es más incierto que nunca en el tema de criptomonedas.

Al parecer, todo es cuestión de mantenerlas mucho tiempo en cartera, o comprar barato. O minarlas, pero eso requiere una considerable inversión en equipo y factura eléctrica.

Tipos de inversiones en criptomonedas: comprar y minar

La forma más sencilla de conseguir criptomonedas es acudir a un broker y comprarlas, como ocurre con cualquier otro activo bursátil. Compras, vendes, sube un +7% un día, cae un -11% al siguiente. Es la locura del bitcoin y el ethereum. El funcionamiento es como las acciones en bolsa, pero están disponibles 24 horas al día, 7 días a la semana. Y su volatilidad es una auténtica locura.

Nota: En este punto huiría del famoso Etoro, donde las comisiones por compraventa para este tipo de inversiones son escandalosas, superiores al 3% (aunque han prometido reducirla al 1%) y me uniría a Coinbase, con 1,63% de comisión y considerada la mejor plataforma para compra/venta. Además, si te unes a Coinbase te regalan 10$ (algo más de 8€) en bitcoin con tu primera inversión de 100$ (eso es un 10% de rentabilidad por tu cara bonita). Y cien euros es un buen punto de partida para este tipo de inversiones, hasta que ganes confianza.

La alternativa a comprar criptomonedas es minarlas. La verdad es que es muy sencillo, solo necesitas un ordenador y descargar un programa. Mientras lo mantengas activo, irás acumulando criptomonedas en tu cartera, que luego puedes vender en el mercado. Los dos inconvenientes son que necesitas una potente tarjeta gráfica (y están carísimas) y el precio de la electricidad. Pero si el valor de la criptomoneda compensa, puedes ganar dinero al minar bitcoin (las famosas granjas de minado ganan millones).

4. Tipos de inversiones alternativas

Aquí básicamente hablaré de préstamos, una forma de ganar dinero a través de los intereses. Porque en los últimos tiempos he visto cómo proliferan plataformas donde reunir pequeñas cantidades aportadas por muchas personas con el fin de financiar proyectos. «La unión hace la fuerza». Este podría ser el lema de los micropréstamos, donde el dinero popular gets shit done. Y de paso, te beneficias.

Crowdlending

¡Bienvenido sea! Este formato de inversión lo descubrí gracias a Mintos, una plataforma de crowdlending que te permite prestar tu dinero en pequeñas cantidades a multitud de personas. El capital recolectado entre inversores sirve para financiar el préstamo (para coche, reforma, personal, hipoteca…) y los inversores (tú) percibes una cuota mensual (el principal más los intereses correspondientes. No existe revalorización de los activos, como ocurre con la bolsa o los inmuebles, pero a medida que cobras las cuotas mensuales (parte del principal más los intereses) puedes invertir en nuevos préstamos, lo que contribuye rápidamente al crecimiento de tu portafolio gracias al interés compuesto.

Los micropréstamos se han convertido en uno de los tipos de inversiones entre los que más a gusto me encuentro. Y han venido para quedarse.

Personalmente, toparme con Mintos fue un gratificante descubrimiento para mí. Tan sencillo como depositar dinero (200€ fue mi primer depósito, con el tiempo lo he incrementado) y prestar desde mínimos de 10€ (lo que he hecho yo, veinte préstamos de diez euros). Le dediqué una guía completa de Mintos para profundizar en los detalles. Una alternativa a Mintos podría ser EstateGuru, con un funcionamiento similar aunque más orientado hacia inmobiliarias (compra de terrenos para construcción, hipotecas, reformas del hogar, etc.). Estateguru lo tengo menos estudiado que Mintos, pero redactaré artículos sobre ambos en las próximas semanas.

Crowdfunding

El crowdfunding es famoso como forma de financiar un proyecto que te gusta para que vea la luz. Kickstarter, Verkami, ya sabes… Personalmente he apoyado novelas y juegos de mesa pero hay cosas extrañas como restaurar una locomotora a vapor. Sin embargo, aquí hablamos del crowdfunding como inversión, proyectos de índole empresarial que necesitan financiación y del que obtendrás un porcentaje de los beneficios (proporcional a tu inversión).

Técnicamente, no es un préstamo, y habrá quien aclare mi explicación, pero el funcionamiento del crowdfunding como inversión es similar al visto en el crowdlending. En este caso no se presta dinero para gastos personales, sino para financiar un negocio o una operación comercial. Los más conocidos son crowdfunding inmobiliario, y en España en concreto hay dos muy famosos, el «bueno», que es Urbanitae, y el que tuvo problemas y denuncias durante sus primeros años, Housers, pero que poco a poco parece que se centra (ya veremos, de momento no recomiendo Housers, solo he invertido 200€ en dos proyectos, uno va viento en popa el otro… retrasado).

Lo importante es que en estas plataformas aparecen diversos proyectos en los que puedes invertir: de qué se trata, cuál es el plan, cuánto tiempo durarán, qué capital necesitan y cuál es la rentabilidad (estimada) de tu potencial inversión. Esta rentabilidad se obtiene a raíz de la facturación del proyecto. Por ejemplo, comprar un edificio pare reformarlo y vender las viviendas. Al capital obtenido de la venta se restan los gastos, después se devuelve el capital a los inversores (lo que has adelantado) y el beneficio se reparte de forma proporcional, que puede ser inferior, igual o superior a la rentabilidad estimada. Como siempre, es aconsejable diversificar.

Mis ejemplos de tipos de inversiones

Y de todo lo expuesto, ¿dónde he invertido yo? Para que puedas hacerte una idea de dónde invierte un tipo normal.

  • Acciones
  • ETF
  • Criptomonedas (una miseria, no es lo mío)
  • Crowdlending
  • Crowdfunding

Y… ¡eso es todo por el momento! Desde luego que invertir en inmuebles es uno de mis objetivos, pero no dispongo del capital para ese tipo de negocios. Quizá dentro de diez años. Por el momento me conformo con lo que tengo, y con hayas recibido un vistazo general a los diferentes tipos de inversiones que hay disponibles para cada bolsillo.

Aclaración: Muchos de los enlaces a plataformas de inversión en este artículo sobre cómo administrar el dinero son enlaces de referidos. Eso significa que El euro extra se lleva una comisión si os registráis y/o invertís en alguna de esas plataformas, pero debo recordar que a vosotros no os supone ningún gasto; es más, en algunas os beneficiaréis de un regalo de bienvenida, como es el caso de Coinbase (10$ extra en bitcoin), EstateGuru (0,5% de lo que inviertas durante los primeros tres meses), DEGIRO (50€ de descuento en comisiones hasta el 1 de abril de 2022), Urbanitae (mínimo de 25€ si invertís) y Housers (50€ para invertir). Solo quería dejarlo claro. Y la verdad, después de la currada del artículo, también me lo merezco, por poco que sea.

Este artículo de El euro extra sobre qué son las acciones de una empresa no debe ser tenido en cuenta como un consejo financiero, sino mi experiencia personal al invertir en bolsa a través de DEGIRO. Y recuerda que invertir conlleva riesgos de perder tu capital.

Por Carlos Pérez Casas

Recoge los beneficios de sus novelas y los invierte en dividendos porque algún día le gustaría jubilarse.

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