Unos nacen, otros se hacen. Es mucho más fácil ser rico cuando heredas, cierto, pero existen formas de ganar riqueza (ojo, no dinero, hablo de riqueza), y ninguna de esas formas circula por el sendero del malgastar. Sean modestas o ambiciosas, tus aspiraciones para ganar más dinero deben orientarse a aumentar el flujo de tus ingresos pasivos. Invertir. Utilizar tu dinero para generar más dinero. No obstante, todo empieza por ti. Por tu actitud. Hoy vamos a echar un vistazo a la mentalidad de los ricos, de los verdaderamente ricos y cómo planifican para que nunca les falte el dinero.

¿No creerá que me hice rico firmando talones?

Eso dice Bill Gates en Los Simpson cuando le «compra» a Homer su empresa de ordenadores. Y resume todo este artículo. ¿Es realmente necesario gastar dinero de tu salario cuando existen otras posibilidades?

Antes de nada, quiero hacer una pequeña aclaración. El objetivo de este blog no es ganar dinero, sino alcanzar independencia financiera. Existe una sutil diferencia. Si lo que quieres es ganar dinero para ser capaz de vivir una vida a todo trapo, vas a caer en la segunda de las tres categorías que mostraré más adelante. No, mi objetivo desde que empecé a invertir, y desde que abrí este blog, ha sido aumentar mi patrimonio, poco a poco, para el día que lo necesite o, si nunca llego a necesitarlo, que me proporcione un buen nivel de vida a una edad más avanzada. Si algo me ha enseñado escribir novelas, es que la paciencia es esencial a la hora de aumentar ingresos.

Mientras escribo estas líneas, me he dado cuenta de que gano 20€ extra al mes, porque invierto en dividendos y ese dinero extra me lo pagan en mi cuenta. No es mucho, lo sé, pero es un aumento de sueldo que antes no tenía. Uno que, con el tiempo, me reportará aún más sueldo a medida que reinvierta ese dinero en acciones. Porque esos 20€ no los considero un «vamos a llamar al Glovo» o «voy a comprarme X cosa». Esos 20€ son ocho acciones de Prosegur, o dos de Repsol. ¿Ves por dónde voy? El dinero extra debería utilizarse para adquirir nuevos activos. O pagar deuda. Aquello que contribuya a mejorar tu perspectiva económica.

La mentalidad de los ricos para ganar más dinero

El creador de la inmortalidad yacía inmóvil sobre el asfalto.

En algún lugar leí (lo siento, no recuerdo dónde, pero la idea me caló) es que los ricos tienen una curiosa tendencia a tener más de una fuente de ingresos. Algo así como que el 60% tenía tres fuentes de ingresos; el 30%, cuatro; y el 10%, cinco o más. Por ahí andaban los tiros. Diversas fuentes de ingresos les permiten no solo ganar más dinero (obvio) sino sobrevivir en caso de que una de ellas se vea mermada o anulada. La mentalidad de los ricos los conduce a la inversión, a la búsqueda de nuevas fuentes de capital.

Ahora mismo, yo dispongo de cuatro fuentes de ingresos. La cantidad que reportan es modesta, pero todas contribuyen. Esos flujos de capital, sin ningún orden específico, son los siguientes:

  1. Venta de libros.
  2. Corrección de novelas.
  3. Publicidad y afiliados en páginas web.
  4. Dividendos en mi cartera de DEGIRO, donde además me beneficio de la magia del interés compuesto.

Me ha llevado unos cinco años, pero ahora percibo dinero por cuatro lados. Y la sensación es gratificante. Aunque no tenga el patrimonio (ya llegará, me digo) sí tengo la adecuada mentalidad de los ricos. Utilizo lo que gano corrigiendo novelas para pagar los gastos de mis propias novelas, invierto dinero en mi web para conseguir lectores y clientes, donde también obtengo dinero por espacios publicitarios. Y parte de los ingresos de esas tres fuentes los dedico a mi cartera de inversión.

Busca nuevas formas de generar ingresos

Animo a todo el mundo a buscar nuevas fuentes de ingresos. Generar dinero es simple (todo el mundo puede), pero no sencillo (no todo el mundo se compromete). A menudo requiere de un esfuerzo personal, porque hablo de esas «chapucillas» con las que puedes ganar un sobresueldo. Hay gente que escribe en un blog, pinta figurillas, cuida de los críos de los vecinos, trabaja en un bar de copas o en la charcutería de sus padres.

En un mundo ideal, tu empleo principal debería proporcionarte lo necesario para vivir, de modo que que ese trabajo extra supone un sobresueldo que, si aplicas la mentalidad de los ricos, quizá no deberías gastar en pequeños lujos. Utilízalo como capital de inversión. Puede ser un inmueble, o un garaje para alquilar. O pueden ser acciones.

El caso de las acciones es el que más recomiendo, especialmente porque obtener dividendos es muy sencillo y requiere poco esfuerzo. Basta con dedicar parte de tus ahorros a acciones que paguen dividendos. Entonces tu dinero trabajará por ti. Y es posible que solo tengas que dedicarle un rato a la semana (para averiguar dónde invertirás el próximo sobresueldo, la clave de los dividendos es que no hay que vigilarlos, no hay que dedicarle horas extra).

En mi caso tengo invertidos algo más de 6.000€, pero sé que hay gente por ahí con más ahorros. Invertir es un «negocio» que apenas hay que atender si localizas acciones que paguen buenos dividendos o, en caso de que te falte tiempo/confianza/ganas, utilices el sistema de copytrader de Etoro.

¿Qué hacer con el dinero extra?

El alguacil, de Carlos Pérez Casas
Este invierno, el frío no será el único asesino.

Ahora llega el momento de hablar del dinero que aparece repentinamente en tu vida. La mentalidad del rico es utilizar su dinero pasivo para adquirir más activos que generen dinero. No estoy diciendo que no haya que vivir (esos 20 euros extra también son cine más bocadillo con la novia) pero hay que saber dónde merece la pena gastar dinero. Un dinero extra que recibas es una oportunidad para aumentar el tamaño de tus inversiones.

¿Te tocan 400€ en la lotería? A invertir. ¿Paga extra de verano o Navidad? Los regalos y la familia son lo apropiado, pero intenta reservar una porción para tus acciones. ¿Tienes ingresos extraordinarios? Ya sabes.

Las novelas que publico me pagan regalías trimestrales que dedico a invertir. ¿436 euros? A ver qué acciones tienen próxima la fecha ex dividendo

Un ejemplo muy cercano es la declaración de la renta. Como la fiscalidad en este país es muy extraña a los escritores nos quitan por adelantado el 20% de nuestros ingresos, de modo que todos los años, en abril, la declaración de la renta me sale a devolver. Así que esos bonitos euros se convertirán en acciones en mi cartera de Etoro una vez regresen a su legítimo propietario (si te sale a devolver es porque has pagado de más, así de simple).

En resumen, utiliza tus ingresos adicionales para aumentar tus activos y, con el tiempo, generar más ingresos.

La mentalidad de los ricos, del vividor y del currela

Una vez expuesto todo lo anterior, es hora de mostrar información más detallada en lo que ocurre con tu dinero en función de tus prioridades. Es hora de revelar cómo funciona la mentalidad de los ricos. Para ello voy a utilizar unas ilustraciones del Dr. Stanley Riggs que ilustran cómo utilizan su dinero tres tipos de familias: la clase trabajadora, los de altos ingresos y los ricos.

Para ello se establece un flujo de ingresos y gastos que representa el capital disponible en todo momento. Unas pautas de comportamiento que diferencia a aquellos que pasarán el resto de sus vidas atados a su empleo frente a aquellos que contarán con alternativas.

No es una ilustración simplista. No es un fácil «A mayores ingresos, mayor riqueza». Absolutamente todo depende de cuánto ganemos (el «cómo» importa) y en qué gastemos. En función de tus activos y, especialmente, tu comportamiento caes en una de estas tres categorías:

  1. Clase trabajadora: son los que viven al día.
  2. Clase media: aquellos que ganan mucho dinero, pero en realidad no tienen riqueza.
  3. Los ricos: los que tienen riqueza y dinero.

Ingresos activos, pasivos y gastos

Salario

Esto representa el tiempo que inviertes a cambio de una nómina. Sin embargo, no es solo tu empleo, sino también esas chapucillas que te permiten ganar un dinero extra. Los ingresos activos se consiguen a través de esfuerzo y tiempo.

Gastos

Este es el coste de la vida. El dinero que necesitas para existir. Todos nosotros, con independencia de nuestro nivel económico, tenemos unos gastos fijos. Un dinero que cada mes, invariablemente, desaparecerá de tu cuenta corriente. Su cuantía puede variar, pero su naturaleza es idéntica:

  • Casa (ya sea hipoteca o alquiler)
  • Calefacción
  • Electricidad
  • Internet/teléfono
  • Transporte
  • Alimento
  • Entretenimiento
  • Gastos imprevistos

En este apartado, lo único que puedes hacer es buscar formas de pagar menos, pero vas a tener que pagar. Aquí no entra en juego la mentalidad de los ricos, sino la del ahorrador que todos llevamos dentro. Si estás leyendo este blog, es posible que ya hayas orquestado algún medio para gastar menos.

Cargas

Sin embargo, es qué haces con el resto de tus ingresos lo que determina si posees la mentalidad de los ricos. ¿Vives mejor, o buscas aumentar tu patrimonio? Las cargas representan los gastos adicionales. Eso que no necesitas pero que levantan tu estado de ánimo o satisfacen tus caprichos. Puede ser un teléfono muy caro, ropa de marca, el mejor coche que te puedes permitir.

Ingresos pasivos

Los ingresos pasivos representan todo aquello que genera dinero por ti. Siempre requieren de algún tipo de inversión, ya sea en dinero, esfuerzo o ambos, pero una vez conseguidos apenas necesitan mantenimiento o supervisión. En esta categoría entran novelas, acciones, alquileres (ya sean a través de compra de inmuebles o acciones en REIT), espacios publicitarios, cursos online, intereses de préstamos…

1. La economía de la típica familia trabajadora

La mentalidad de los ricos. Ingresos y gastos en una familia trabajadora

La mayoría de la población. Aquellos que componen nuestra sociedad, forman el núcleo de lo que somos. Probablemente tú y yo. A menos que el dinero te lo proporcionasen tus padres, has estado en esta situación. Aunque si estás leyendo este artículo es posible que ya hayas dedicado parte de tu dinero a la inversión y ya estemos por el buen camino.

El problema de esta categoría es que apenas ganan lo suficiente para vivir. Como van tan justos de dinero, el dinero que ahorran lo dedican a eso. Ahorro. Con ese dinero compran algunas cosillas (esos gastos extra), como puede ser un coche, vacaciones. Es a través del ahorro como pueden permitirse esos gastos extra.

No invierten en ingresos pasivos porque es más seguro tener el dinero en el banco, por si lo necesitan. Así que ahí es donde el efecto de la inflación sobre el ahorro también les golpea, pues ese dinero guardado pierde valor con el tiempo. La forma de escapar de este nivel es aumentar el dinero que ganas, normalmente a través de un empleo con mayor salario. Esa debe ser tu prioridad. Porque sin dinero adicional eres incapaz de invertir y escapar de este nivel.

2. El estilo de vida de los «ricos»

La mentalidad de los ricos. La clase media

Estos son los que viven a todo trapo porque ganan mucho dinero. Tienen un trabajo bien remunerado gracias a sus estudios, habilidades, un negocio que prospera o les han enchufado. Hay de todo en esta vida. Pero lo importante es que generan mucho dinero. Sin embargo, esta gente vive en una trampa.

Pese a que ganan mucho dinero, sus elecciones sobre dónde gastar su dinero implican que en realidad no tienen riqueza. El dinero que ganan, lo gastan. Varios coches, una casa en la playa, vacaciones de escándalo, etc. Y esos lujos adicionales los pagan directamente de su salario, del tiempo que dedican al trabajo. Aunque no están ni de lejos en la situación de la clase trabajadora, al igual que ellos, carecen de un colchón real. Si alguna vez pasan por un apuro, su única forma de conseguir dinero es gastar menos. Porque siguen atados a su empleo de buen salario. Y si este salario falla, están jodidos.

Estos falsos ricos han elegido el lujo sobre los activos, de modo que no obtienen rentabilidad pese a que están en una posición privilegiada para conseguirlo.

3. La mentalidad de los ricos de verdad

La mentalidad de los ricos. Los ricos

Lo que los verdadero ricos tienen en común es dónde gastan su salario y con qué dinero pagan sus lujos. Echa un vistazo al gráfico y verás a qué me refiero. Utilizan su salario para pagar sus gastos vitales (como todos los mortales) pero luego dedican el resto a comprar activos (acciones, inmuebles…) que generan ingresos pasivos mensualmente. Luego utilizan esos ingresos pasivos para reinvertir en más acciones/inmuebles (aunque si quieres ser rico no inviertas en Housers), y solo cuando generan suficiente capital, entonces dedican parte de sus ingresos pasivos a comprar lujos.

Nunca utilizan el dinero de su salario. No tienen que trabajar para conseguir esos lujos, la rentabilidad de su inversiones paga su estilo de vida.

Pese a que no soy rico, esto es lo que estoy haciendo. Invertir todo lo que puedo, al mayor ritmo que me puedo permitir, en aumentar mis inversiones. Una vez he cubierto mis gastos y tengo mi porción de ahorro (que todos necesitamos por si acaso) dedico el resto a comprar acciones que pagan dividendos o invertir en bonos, todo aquello que genere un flujo de capital que me permita reinvertir (o utilizarlo, si llegase la necesidad).

Además, y aquí llega otro aspecto de la mentalidad de los ricos, el hecho de invertir, y necesitar dinero para ello, altera tu conducta. Te convierte en una persona más cautelosa a la hora de gastar. Sí, todavía me doy el capricho ocasional pero hace que reflexione durante un instante si necesito gastar ese dinero. Porque cuanto más aportes a tus acciones/inmuebles más ingresos pasivos generarás. Y recuerda, que esas inversiones pueden convertirse en dinero cuando lo necesites. Es una forma avanzada de ahorro. Y es lo que aconsejo a quien aspire dejar atrás, poco a poco, las preocupaciones respecto al dinero.

Este artículo de El euro extra sobre la mentalidad de los ricos no debe ser tenido en cuenta como un consejo financiero, sino mi experiencia personal al invertir en bolsa a través de Etoro y DEGIRO. Consulta a un verdadero experto en materias bursátiles. Tu capital está en riesgo.

Por Carlos Pérez Casas

Recoge los beneficios de sus novelas y los invierte en dividendos porque algún día le gustaría jubilarse.

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