En primer lugar, aclarar que este artículo no es mío. Se trata de una traducción. Con los sube y baja de la bolsa (más hacia a la baja este año) a causa de los tipos de interés solo se habla de potencial recesión y del auge en los pagos de las hipotecas variables. Sin embargo, también se habla de que un dinero más caro permite reducir la temida inflación y sanear la economía. ¿Sanear la economía? Eso me ha intrigado, de modo que he investigado sobre a quién beneficia unos altos tipos de interés, y me he topado con este artículo de Investopedia, que os traduzco a la lengua de Cervantes. Nota: Adapto el texto para 1) hacerlo acorde a mi propio estilo y 2) dejar presente que EEUU no es España.

Oportunidades que ofrecen unos altos tipos de interés

Las tasas de interés suben y bajan como consecuencia del estado de la economía. Cuando la economía se estanca, los bancos centrales bajan los tipos de interés para incentivar el consumo y los préstamos; cuando la inflación asciende, estas entidades aumentan los tipos de interés para frenar el alza de los precios antes de que se descontrolen, reducir el flujo de dinero y favorecer el ahorro. Es bastante sencillo, aunque las consecuencias son complejas.

Respecto al mundo de las inversiones, un alza en los tipos de interés requiere un análisis de nuestro portofolio. Hay empresas que dependían de la deuda para mantener su crecimiento, eso se ha acabado; otras prosperarán de unos altos tipos de interés que ampliarán su margen de beneficios. De modo que tal vez sea momento de reposicionar nuestras acciones: deshacernos de aquellas cuyos fundamentales estén en peligro, e invertir en las que están infravaloradas o pueden beneficiarse de unos altos tipos de interés.

Este problema no lo tendríamos si invirtiéramos en fondos indexados, ya que nos limitaríamos a continuar nuestro infalible plan de invertir dinero todos los meses y dejar que treinta o cuarenta años apliquen la magia del interés compuesto en nuestras inversiones, pero este artículo está orientado a quien toma un rol más activo con sus inversiones.

La actualidad sobre los tipos de interés

Se acabó la era del dinero gratis. Los simples mortales no participábamos directamente en el juego, pero para paliar los problemas de la crisis de 2008 (que aún perduran) los bancos centrales decidieron rebajar las tasas de interés, cada vez más, en un intento por relanzar la economía. Estos préstamos tan baratos fueron aprovechados por muchos empresas, especialmente las tecnológicas, para financiarse a bajo coste. Esto originaba tres escenarios:

  1. La empresa recuperaba el dinero invertido y hacía frente a los pagos. Estas son las empresas que hoy tienen poca o ninguna deuda, precisamente las que han aguantado mejor las caídas de este año.
  2. Como el dinero tenía bajas tasas de interés, no suponía una carga importante para una empresa rentable, de modo que en lugar de pagar esa deuda, la compañía utilizaba los beneficios para reinvertir, así expandía el negocio y mantenía la deuda.
  3. La empresa no levantaba cabeza ni a la de tres. Cada trimestre, los resultados ofrecían un balance negativo de caja (palabra elegante para perder dinero); pero como los préstamos eran a bajo interés, podía seguir pidiendo prestado para expandir su dinero. Estas, evidentemente, son las empresas que más han crujido durante este año, pues se les acabó el chiringuito del dinero barato.

Pero más de una década de «dinero gratis» ha generado la inflación que todos notamos al comprar en el supermercado y que la prensa no cesa de recordarnos. Para evitar que el tema se desmadre aún más, los bancos centrales han decidido subir las tasas de interés. Es decir, los que mandan optan por cortar el grifo del dinero y ver quién sobrevive. Es un poco de darwinismo, sí.

Los altos tipos de interés, el ahorro y los precios

Este movimiento ha empezado por Estados Unidos, pero pronto se expandirá a Europa. Hace unos meses que le comenté a mi familia que el Gobierno estaba un poco obsesionado con recaudar (se percibía un horizonte de impuestos). Ahora sabemos por qué: es necesario recaudar más para hacer frente a los gastos (o recortar, pero no me imagino al PSOE, y menos a Podemos, con recortes en servicios públicos frente a su electorado), pero a la vez es necesario que la gente gaste menos y así los precios se abaraten (o suban más despacio). La vieja ley de la oferta y la demanda: si algo es caro, la gente no lo compra, por lo que su precio debe bajar para que resulte atractivo a los consumidores.

Así que llegan tiempos de ahorro, de deudas más dolorosas (momento perfecto para evitarlas) y, como siempre, oportunidades de inversión que podemos aprovechar. ¿Dónde? Pues en las empresas solventes, las que generan beneficio con su actividad, aquellas con suficiente capital a mano para pagar dividendos que podrían incluso transformarse en Internet gratis, y en el sector bancario. Ya que estamos, échale un vistazo a mi artículo sobre cómo localizar empresas que paguen buenos dividendos.

Altos tipos de interés y sectores financieros

El sector financiero es el más sensible a los cambios en los tipos de interés, pues son empresas cuyo producto es el dinero. De modo que su precio (su tasa de interés) afecta sus negocios. Dado que su margen de beneficios es proporcional al aumento del tipo de interés, entidades bancarias, aseguradoras y firmas de inversión son las más beneficiadas de este prometido incremento del Euríbor y otros indicadores de préstamos.

De modo que ahora mismo parece (ojo, que la bolsa aún podría bajar más, misterios de la vida) buena idea invertir en un ETF centrado en finanzas, como XLF, del que ya hablé en mi artículo sobre la rentabilidad de diferentes sectores del S&P500. No es una posición que yo mantendría a largo plazo, pero un par de años podrían ser interesantes.

Bancos

Las altas tasas de interés favorecen a los bancos en dos aspectos. En primer lugar, les permite ampliar su margen de beneficios a la hora de prestar dinero, como ya se ha visto con el incremento del coste de las hipotecas variables a causa del Euríbor y la consecuente subida de los tipos de interés de la hipoteca fija. Este margen recién ampliado también se aplica a la diferencia entre lo que pagan a sus clientes (depósitos y el ridículo interés de las cuentas de ahorro) y lo que generan gracias a bonos más rentables.

En segundo lugar, la elevada inflación (ahora) y el posterior aumento de las tasas de interés incentiva el ahorro. La gente ve que todo es más caro y prefiere no gastar su dinero, así que ahorro. Este ahorro se convierte en capital que los bancos custodian; de modo que las entidades financieras utilizarán parte de tu dinero para sus propias inversiones (sí, eso es lo que hacen los bancos). Por supuesto, tu dinero está garantizado (eso dice la ley) pero la jugada del banco consiste en que no todos sus clientes pedirán el dinero al mismo tiempo (cuando eso ocurre, se produce el corralito, como le ocurrió a Argentina en 2001).

En mi caso tengo en cartera Banco Santander y Opciones Put también en Banco Santander. Tal vez debiera diversificar más…

Brókeres

En estos tiempos prosperan empresas dedicadas al mundo de la inversión (fondos como Blackrock, por ejemplo) o que faciliten servicios de inversión (FlatexDEGIRO la empresa dueña de DEGIRO, el broker donde yo invierto porque tiene comisiones muy bajas, o nulas, en algunos ETF). ¿Por qué?

En primer lugar, porque tras una caída de los precios del mercado llega la recuperación (ascenso) que estas compañías saben aprovechar muy bien. Y en segundo lugar, porque el interés que cargan al prestar dinero a sus clientes (el apalancamiento o margen) asciende con altos tipos de interés, por lo que su margen de beneficio también se amplía.

Compañías de seguros

Las acciones de las aseguradores prosperan en ambientes de altos tipos de interés. De hecho, lo hacen de forma proporcional: a mayor tasa de interés, mayor crecimiento de la aseguradora. Además, las aseguradoras cuentan con un constante flujo de efectivo y están bajo la obligación de conservar cierto dinero a mano para hacer frente a potenciales pagos (accidentes, incendios y demás). Esto les permite invertir ese capital sobrante.

Por otro lado, muchas aseguradoras trabajan como organismos de inversión (planes de pensiones y PIAS en España, fundamentalmente), por lo que se benefician del aumento de las tasas de interés en los bonos a largo plazo, que compran a mayor ritmo debido a la superior rentabilidad que ofrecen en épocas de altos tipos de interés.

En mi caso, tengo Mapfre en la cartera. Pero nada más en el horizonte.

Crowdlending y altos tipos de interés

Este es un añadido mío, porque estoy en Mintos y veo lo que está pasando: la rentabilidad de los préstamos ha subido. Bastante. Casi un 2% diría yo. En noviembre de 2021 los préstamos conservadores ofrecían en torno a un 8-8,5% de interés. Ahora (junio de 2022) esa misma estrategia conservadora ofrece un 10,84% y no ha sido el único ascenso, pues empieza a ser habitual encontrarse préstamos que rentan el 15%.

Es un gran momento para invertir en Mintos y otras plataformas de crowdlending. Momento del que ya me estoy aprovechando y más que haré a medida que reúna más dinero para invertir. Llevo un par de meses en los que dedico menos dinero a comprar acciones, pero el resto ha acabado en esta plataforma de crowdlending, pues con el panorama actual me interesa aumentar mi posición en préstamos.

Otros sectores que se benefician de altos tipos de interés

Consumo cíclico sufre con la inflación, por lo que es un sector que prospera en una economía con altos tipos de interés.

Consumo cícilico. La razón es muy sencilla: sufren mucho durante épocas de inflación, porque al tratarse de productos no esenciales, son los primeros de los que la gente prescinde cuando la inflación sube. ¿Son caros y no los necesito? Pues no los compro. Y los efectos se dejan notar: desde principio de año XLY (el ETF de Consumo cíclico) registra un descenso de -28,45%.

Los inversores son conscientes de los reducidos beneficios que este tipo de empresas registrarán durante épocas de inflación, de ahí el descenso. Sin embargo, precisamente su precio tan reducido los convierte en una gran oportunidad, ya que compras más baratas esas acciones, y con una economía saneada gracias a una menor inflación, la gente poco a poco recupera el interés en estos productos no esenciales, lo que incrementa la rentabilidad de esas compañías. Si tenías este tipo de empresas en tu portafolio antes de la caída… pues estarás en rojo, pero comprar ahora tiene un alto potencial de verde.

En este caso acabo de comprar SPDR S&P US Consumer Discrete Sel Sec UCITS ETF a través de DEGIRO (este no es uno de esos ETF gratis, pero la comisión es solo de 50 céntimos) y valoro la posibilidad de invertir en Starbucks y/o Domino’s Pizza. Estas dos últimas son empresas caras, por lo que igual recojo beneficios de algunas de mis REIT para reestructurar mi portafolio.

¿Habrá altos tipos de interés en 2022?

Ya empezamos con las bolas de cristal… en las cuales confío entre cero y nada. Sin embargo, esto es crónica de una muerte anunciada. En EEUU la Reserva Federal ya a anunciado diversas subidas del 0,25% en los tipos de interés, y en Europa no vamos mucho por detrás, porque el banco central ya ha dicho que se acabo el préstamo a 0. Ahora es a 0,25%. El primer paso hacia un encarecimiento del dinero que en algún momento tenía que llegar.

Este artículo de El euro extra sobre la rentabilidad del S&P500 y algunos de sus fondos indexados no debe ser tenido en cuenta como un consejo financiero, sino mi experiencia personal al invertir en bolsa a través de Etoro (al principio) y DEGIRO. Y recuerda que invertir conlleva riesgos de perder tu capital. Consulta a un verdadero experto en materias bursátiles.

Por Carlos Pérez Casas

Recoge los beneficios de sus novelas y los invierte en dividendos porque algún día le gustaría jubilarse.

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