A veces ocurre. No debería, pero ocurre. Llega fin de mes, la cuenta bancaria está que tiembla y las facturas pendientes se acumulan. Si no pagas, adiós al Whatsapp, la calefacción, la electricidad, moverse con el coche o, peor aún, podrían echarte de casa, ¿no? Dilemas. ¿Qué facturas debo pagar primero? ¿La más pequeña? ¿La más grande? Bueno, en este artículo voy a ofrecerte algunas directrices sobre priorizar a la hora de pagar lo que has dejado a deber.

El origen de nuestras facturas pendientes

¿Tienes facturas atrasadas? Bueno, ya sabes que eso es malo. Pero, ¿cuánto de malo? ¿Cuáles son las consecuencias de deber dinero a una empresa, o a un banco? ¿Cómo debes priorizar tus gatos una vez te hayas en esta situación?

En primer lugar habría que determinar por qué estás en esta situación. A menudo el origen de nuestros problemas económicos está en un gasto excesivo en relación a los ingresos. Es un problema de planificación, especialmente a nivel mensual, cuando hemos sido muy ligeros con la tarjeta de crédito (por eso aconsejo que siempre es mejor pagar en efectivo a la hora de controlar el gasto).

Pero también puede ocurrir que se deba a una considerable reducción de ingresos que se coma rápidamente tus ahorros o que tengas que hacer frente a un extraordinario gasto adicional, como una multa, un incendio en tu casa o alguna otra desgracia. Precisamente para evitar este tipo de problemas es por lo que deberías contar con un fondo de emergencia, para que una pequeña catástrofe no cercene tu estabilidad económica.

Quizá si estás leyendo este artículo ya sea demasiado tarde, por lo que debes:

  1. Conocer los riesgos a los que te enfrentas por impago de deudas.
  2. Tomar medidas para que esta situación no vuelva a sucederte.

Respecto al segundo punto, para ello la clave es mejorar tus hábitos de consumo, reducir en lo posible tus facturas y hacer frente a tus deudas. En todo ello puede ayudarte el sistema de los siete pasos de Dave Ramsey, del que hablaré en un futuro artículo.

Mientras tanto, algunos de los riesgos de no estar al día con el pago de las facturas es que podemos perder el servicio, evidentemente, pero existen otras desventajas que van desde el cobro de un interés sobre la deuda o, malo-malo, la inclusión de nuestro nombre en la lista de morosos.

¿Cuál es el tiempo máximo para pagar una factura?

Aquí dependerá de la entidad a la que le debas dinero. Empresas que ofrecen servicios son menos tolerantes respecto a sus deudores, y no dudarán en cerrar el suministro a la mínima señal de que pudieras convertirte en un moroso. Los bancos, que son expertos en conseguir dinero con el tiempo, son más «tolerantes», pero solo porque cuanto más tiempo mantengas la deuda más podrán cobrarte, tanto en intereses como en penalizaciones por impago.

En el caso de las compañías eléctricas, disponemos de 20 días desde la emisión de la factura. A partir de ese tiempo la compañía puede iniciar procedimientos para cortarnos el suministro eléctrico. Cierto es que existen medidas gubernamentales para combatir la pobreza energética y que no te corten la luz, pero 20 días es el plazo del que disponemos antes de que empiecen los problemas.

Respecto a las facturas de teléfono, primero recibes un mensaje que te informa sobre el impago de tu factura. A partir de ese momento no puedes llamar o enviar mensajes, aunque sí pueden ponerse en contacto contigo. Transcurridos tres meses sin que abones la factura, te cortarán la línea de teléfono. Y en ese momento iniciarán un procedimiento judicial para reclamar la cantidad adeudada.

En el caso de impago en temas de hipoteca el margen del que dispones es más amplio (pero no por ello deberías posponer el problema). El plazo antes de que se inicie el procedimiento de ejecución hipotecaria depende de en qué fase de tu hipoteca estas.

  • Si has abonado menos de la mitad de las cuotas totales (digamos que llevas 11 de los 30 años de tu hipoteca), entonces el problema empieza cuando la cuantía a deber es igual o superior al 3% del dinero que te han prestado, o cuando las cuotas equivalen a 12 meses.
  • Si has abonado más de la mitad de las cuotas totales (19 de 30 años), entonces el banco podrá iniciar la ejecución hipotecarias cuando debas el 7% del capital prestado o el equivalente a 15 meses.

¿Cómo saber qué factura pagar primero?

Ahora que conocemos las consecuencias, es hora de aplicar soluciones. Priorizar facturas es esencial para eliminar uno a uno los problemas que se nos acumulan. Para nuestra salud mental es más beneficioso tener un problemas gordo que cuatro pequeños, de modo que vamos a reducir lo antes posible el número de frentes abiertos, para dedicar todo nuestro esfuerzo en solucionar el siguiente problema, hasta que no quede ninguno. Es mejor pagar al completo una factura pendiente que un poco de varias. Reduce el número de personas/entidades a las que debes dinero.

Pero primero hay que saber de qué dinero dispones, de modo que deberías coger cuaderno y boli (el siempre útil truco del papel) y establecer tres columnas: una para tus ingresos estimados, otra para tus gastos y una última para tus deudas. Entonces debes repartir las cantidades de la primera columna entre la segunda. Este será un mes malo, de modo que prioriza el gastar menos en aquello que no sea esencial, no verás el interior de un restaurante a menos que trabajes en él. Establece tu presupuesto para hacer frente a los gastos (no quieres acumular más retrasos) y dedica el dinero restante a pagar las facturas pendientes. ¿Y en qué orden? Bien, allí nos ayuda la pirámide de Maslow.

La pirámide de Maslow: o cómo priorizar las facturas

En algunos libros escolares he leído vergonzosos párrafos donde se antepone pagar la hipoteca a comprar comida, pagar al banco se marca como la prioridad absoluta. ¿De verdad? El cabreo es mayor que cuando leo Corona catalanoaragonesa y no Corona de Aragón (sí, soy historiador y esta manipulación me enoja), porque esos libros escolares pretenden enseñarles a las futuras generaciones que pagar al banco debería ser algo normal y, a ser posible, vitalicio. ¿Seguro que es la mejor forma, tanto para ti como para las compañías a las que debes dinero? Pocos moribundos hambrientos recaudan dinero para hacer frente a los pagos, ¿verdad?

Entonces me acordé de la pirámide de Maslow, elemento que introduje en mi primera novela de ciencia ficción, El Señor es mi pastor. Los personajes de esa novela también tenían muchas deudas y facturas pendientes, y uno de los sacerdotes que menos comulgaban con las políticas económicas del planeta explicó la necesidad de un mínimo de bienestar: la pirámide de Maslow.

La pirámide de Maslow nos indica qué facturas debemos pagar primero para atender a nuestras prioridades.
Fuente: 20 minutos

A partir de esta información se deduce que, a la hora de priorizar los pagos pendientes, este debe ser tu plan de ataque:

  1. Comida y salud
  2. Electricidad y energía
  3. Alquiler/hipoteca (del mes)
  4. Seguros
  5. Coche y gasolina
  6. Todas las demás deudas

Este es el orden correcto. Una vez tienes alimento, confort, techo y transporte eres capaz de funcionar correctamente, y solo entonces atajar el resto de tus problemas.

Uno debe seguir la pirámide de Maslow y atender primero a sus necesidades, porque solo entonces será capaz de afrontar los demás problemas. Paso a paso. Uno a uno. Lo más importante es tu supervivencia, porque solo entonces podrás hacer frente a los demás pagos. Y DEBES hacer frente a los otros pagos, que comer y dormir sea prioritario no significa que sea exclusivo.


Espero que te haya ayudad este artículo de El euro extra sobre qué facturas pagar primero y cómo priorizar dónde destinas tu dinero. Como siempre, si tienes alguna sugerencia no dudes en dejar un comentario del que todos podamos aprender. ¡Nos vemos!

Por Carlos Pérez Casas

Recoge los beneficios de sus novelas y los invierte en dividendos porque algún día le gustaría jubilarse.

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